A simple vista y por su sabor parecen iguales, ¿verdad? Pero a continuación te explicaremos qué es la sepia y el calamar, pues son cefalópodos totalmente diferentes, que sí tienen diferencias organolépticas y además, te enseñaremos cuál es la mejor manera de cocinar cada uno de ellos.

Principales diferencias entre la sepia y el calamar

Los dos son moluscos marinos sin esqueleto externo y tienen una apariencia muy similar, porque pueden tener el mismo tamaño y ocho brazos y dos tentáculos… Pero veamos las diferencias.

Distribución geográfica y hábitat

El hábitat de las sepias es más restringido, ya que prefieren las aguas cálidas y poco profundas, mientras que los calamares se adaptan igualmente a las aguas profundas y más frías.

Preparación del suelo y ubicación

Por eso, el calamar común se distribuye por una zona más amplia. Principalmente por el Atlántico, desde las costas noruegas hasta las Islas Canarias. También puede encontrarse en la parte occidental del mar Mediterráneo.

La sepia habita en zonas donde hay muchas algas, cerca de la costa, porque necesita aguas poco profundas. Así, se encuentra en el Mediterráneo y el Atlántico, pero en este caso solo en la zona de las Canarias.

Forma del cuerpo y extremidades

Los calamares y las sepias pertenecen a taxonomías distintas. Los calamares pertenecen al orden Teuthida y las sepias al orden Sepiida. Esto hace que otra diferencia entre la sepia y el calamar sea la forma de su cuerpo. Los calamares tienen una forma más alargada e hidrodinámica, mientras que las sepias son más redondeadas y cortas.

Además, las sepias pueden controlar la cantidad de agua en su organismo y, de esa manera, el peso en el agua y flotabilidad. Pero los calamares tienen lo que se llama pluma o gladius. Es de forma alargada y transparente. Sirve para dar estabilidad a su esqueleto.

Esto también hace que sus movimientos sean diferentes. Los calamares se mueven más rápidamente, usando una propulsión a chorro. Las sepias prácticamente solo flotan, ondulando su manto.

Tamaño

Las sepias son más pequeñas, miden de 10 a 50 cm. Pero los calamares son grandes en comparación. Pueden medir desde 10 cm hasta 18 metros, que es el caso de los calamares gigantes.

Seguro que ahora ya sabrías distinguir la sepia del calamar tanto en el mar, como en la pescadería. Y ¿qué hay de la cocina?

Aunque se parecen, las potas tampoco son iguales que estos animales. La pota puede cocinarse de manera similar al calamar. Pero la diferencia entre pota y calamar es que el segundo tiene una carne mucho más tierna y suave. La pota es más dura que la sepia y el calamar.

Diferencias en la preparación culinaria entre la sepia y el calamar

Las propiedades nutricionales de ambos son similares. Son bajos en calorías, su contenido en grasa es inapreciable y tienen bastantes proteínas. Además, la sepia tiene propiedades saludables al contener vitaminas B3, B12 y E; mientras, el calamar las tiene por su contenido en vitaminas A, B3 y B12. Así que guíate más por tus gustos al escogerlos. Lo tendrás más claro después de leer lo siguiente.

Textura y sabor de la carne

Aparentemente, son iguales, ¿verdad? Es cierto que podrías cocinar de la misma manera unos aros de calamar y de sepia. Pero al comerlos, hay ligeras diferencias. El calamar tiene una textura y un sabor más suaves y su carne es más apreciada que la de la sepia. Como la sepia no es tan delicada, es más adecuada para otras preparaciones. Veamos cuáles.

Forma de preparación

Para aprovechar las propiedades del sabor y la textura del calamar es una buena idea tomarlos con una salsa. Puedes elaborar un sofrito de verduras como pimientos, tomate, ajo… e incorporar el calamar en anillas.

Para el caso del calamar, sería mejor prepararlo primero a la plancha. Luego puedes utilizarlos en platos como arroces. De hecho, forma parte del conocido plato mediterráneo llamado arroz negro.

Platos típicos

El plato más conocido son las anillas de calamar rebozadas y fritas, es decir, calamares a la romana, todo un clásico en raciones y bocadillos. La sepia, al ser menos tierna, no quedaría tan bien cocinada de esta manera y, al ser más pequeña, no suele ser práctico cortarla en anillas.

Otra forma deliciosa de preparar el calamar es en su tinta. Gracias a su textura, también hay muchas recetas de guisos con calamar. Y, por su tamaño, se pueden también rellenar con setas, salsa de tomate, etc. La fideuá también queda mejor con calamares que con sepia.

Por otra parte, la forma más popular de comer la sepia es a la plancha, acompañada de una salsa verde o alioli. Pero si te vas a la zona del Mediterráneo, seguro que la conocerán más por su presencia en el arroz negro o en el arroz al senyoret.

Las sepias más pequeñas se conocen como chocos. La única diferencia es que son más densos y un poco más duros que la sepia. Por eso se emplean en elaboraciones ligeramente distintas. En Andalucía son muy conocidas las patatas con chocos. Aunque también son ideales para platos de cuchara, como las alubias, y hasta puedes preparar croquetas o albóndigas con ellos. Por ejemplo, esta receta de albóndigas de choco con alcachofa y patatas. También puedes emular unas patatas fritas preparando estas tiras de choco con emulsión de guisantes.

Curiosidades de la sepia y el calamar

¿Sabías que existen más de 100 especies de sepia y más de 300 de calamar? Entre ellos, hay sepias que pueden llegar a medir 3 metros de largo, aunque nada que ver con el calamar gigante de 18 metros.

Algo también bastante curioso es el movimiento de las sepias. Se mueven por el agua propulsándose con su aleta. Pero cuando necesitan moverse más rápidamente, pueden usar para expulsar agua un sifón que tienen a uno de los lados de su cabeza.

Otra capacidad que tienen las sepias y los calamares es cambiar de color para camuflarse en el medio, aunque los machos también aprovechan para adquirir bonitas coloraciones durante el cortejo.

Ahora que conoces tan bien el calamar y las sepias, seguro que tus elaboraciones culinarias te saldrán de chef.

No dudes en prepararlas, ¡Ya sabes que son muy sanos!